VSJ: E hizo honor a su nombre: Winner
- Vueltómano
- 2 feb 2019
- 3 Min. de lectura
Increíble desenlace ayer en la Vuelta San Juan en la etapa reina que incluía es ascenso final al Alto Colorado, a más de 2500 metros de altitud, donde los colombianos se encontraron como en casa (con el podio lleno por colombianos).

A 34 kilómetros para el final (en la zona entre puertos) la fuga empezó a desintengrarse, quedando dos grupos y por detrás el pelotón. Aprovechando que había mucho viento, Movistar principalmente, comenzó a tirar fuerte en cabeza tras descender el penúltimo puerto, que pilló a la mitad del grupo atrás y se cortaron en varios grupos gracias a los abanicos. No pilló a ninguno de los favoritos, aunque sí a algunos gregarios que no podrían ayudar a sus líderes tras el acelerón. Tras unos kilómetros tensando la cuerda, una gran parte del segundo grupo volvió al pelotón, aunque ya decimos que con menos unidades.
Decíamos ayer que Deceunick Quick Step tenía la carrera en bandeja, con el líder y el tercer clasificado, aunque la estrategia agresiva del Movistar al final le dio resultado. Sólo le quedaba 1 gregario a Quick Step (Petr Vakoc), además de Alaphilippe y Evenepoel, así que el equipo español probó a mover sus cartas.
A 15 kilómetros para meta, el que aprovechó el ritmo bajo del grupo (para aguantar lo máximo posible a Vakoc) fue Winner Anacona, que se marchó con Paredes del Medellín, con el que abriría hueco de 30 segundos, a pesar de que su compatriota no le relevaba. En cabeza también se encontraba otro Medellín (Montoya), con el mexicano Efrén Santos.
Por detrás, volvía a saltar un Movistar, esta vez Carapaz, acompañado de Óscar Sevilla (otro Medellín) en el que parecía un jaque en toda regla al Deceunick Quick Step. Evenepoel se puso nervioso por momentos, saliendo a rueda de un ataque sin importancia y que volvería arrancar para lanzar el ataque de Alaphilippe. Atacó el francés con los hermanos Quintana a rueda (Dayer en el Neri Sottoli), que hicieron de secante y consiguieron tomar un parón que a la postre sería definitivo.
Por delante, Anacona dejaba al mexicano Santos y se quedaba en cabeza con los dos Medellín (Montoya que estaba en la escapada y Paredes que se unió al ataque de Anacona), seguía sin recibir ningún relevo, así que empezó a meter cuneta a sus compañeros de cabeza, viendo como la táctica podría funcionar.
Y el pelotón hizo ¡chof!, ataques y más ataques de corredores al ver el parón que había (y que Deceunick no tomaba la cabeza). Tras varios conatos de ataques en los que Evenepoel y Alaphilippe querían irse solos, Quintana y el resto tuvieron que neutralizar rápidamente, para acabar con el intento y cubrir bien a tu compañeros escapados (recordemos que Carapaz estaba aún en el intermedio). Poco después, Evenepoel se pondría a tirar ahora sí para reducir las distancias.
Pero ya quedaba poco de meta, y Anacona seguía en cabeza tras pasar la pancarta del último kilómetro y que parecía que Paredes (a rueda 15 kilómetros) estaba esperando a darle el último relevo. Increíble la raza del colombiano que arrancó primero el esprínt y no pudieron ni enseñarle rueda y ganaría la etapa y liderato en una demostración de que ser agresivo e imprevisible a veces funciona.
Carapaz y Sevilla, llegarían a 32 segundos del ganador, con el mexicano Santos 6º en la etapa (pudo mantener la distancia al pelotón) y con 55 segundos sobre Dayer Quintana (que entró con el grupo mayoritario. Alaphilippe que renqueó en el último kilómetro se fue abriendo abriendo, dejando pasar a muchos corredores, y que al final llegaría a los 57 segundos tras cortarse el grupo en el que iba.
La general queda con Anacona 1º, con 41 segundos con Alaphilippe y 57 con Sevilla, que se aúpa al 3º escalón del podio.

Aplauso al Movistar
Si en las anteriores etapas aplaudíamos a Alaphilippe, hoy toca aplaudir al conjunto Movistar. Ya desde los abanicos se intuía de que algo se preparaba, pero nunca creíamos que ocurriera así. Lo normal hubiera sido enviar a Carapaz primero, para después secundarle Anacona (que era el mejor ubicado en la general), pero al ocurrir al revés, dio esa sorpresa para que Anacona cogiera aún más tiempo si cabe. Aplaudir a Nairo que como secante estuvo perfecto, siempre pegado a Alaphilippe y que desbarató desde atrás los planes de contraataque del Deceunick, con un Dayer en muy buena forma (ya ganó una etapa en Argentina años atrás).




Comentarios