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Volvió la magia al Tour

  • Foto del escritor: Vueltómano
    Vueltómano
  • 22 jul 2019
  • 4 Min. de lectura

Un agresivo Movistar, un Pinot que sigue siendo el más fuerte en montaña, un Thomas que volvió a ceder, un Alaphlippe que mostró algo de debilidad, son algunos de los ingredientes que nos encontramos en la 15º etapa del Tour, tácticamente increíble.



Comenzó la etapa con "problemas" para crear la fuga, que tardaría más de una hora en crearse la definitiva. Fue un grupo grande y de calidad, ya que de hecho muchos corredores perdían contacto con el pelotón. La escapada estaría formada por Nibali, Bardet, Woods, Daniel Martin, Guillaume Martin, Lutsenko, Konrad, Mollema etc. con un Movistar con ganas de mover la carrera con Quintana, Soler y Amador filtrados.


Al comienzo no se dejaría más de un minuto, pero algún parón que otro y la colaboración delante (que aún existía) hizo que después del primer puerto la diferencia llegase a los casi 3 minutos, poniendo a Deceunick Quick Step en aprieto, ya que si seguía el ritmo, perdería algún que otro gregario y aún faltaba mucho. En ese momento tiraban los más rodadores, con Viviani y Morkov tirando del pelotón, cuando vimos sorpresivamente a Enric Mas quedándose. Era rarísima la situación, ya que como es posible que se quedase a ritmo de sus compañeros que eran velocistas. Poco después, se dio a conocer la noticia de la gastroenteritis que tiene y que no ha dejado ver hasta donde era posible llegar con él.


Segundo puerto. Por delante se creaban dos grupos, con Quintana en el segundo grupo, aunque trabajaría Amador para volver a unirlos, con algunas bajas en la subida y con 5 minutos en el zurrón. Con este tiempo, Quintana se ponía al nivel de Thomas pisando podio, aunque faltaban muchos kilómetros para el final.


En la siguiente subida, Groupama se ponía a tirar, justo antes del ataque de Landa y Fuglsang. El vasco esperaba al danés que no podía mantener su ritmo y sería cogido de nuevo por el pelotón. Landa siguió en solitario, para coronar y encontrarse con Amador y Soler, que ya habían cedido ante los ataques de Bardet en la escapada. Landa sacaba ya 30 segundos al pelotón, tirado por Jumbo Visma, algo raro estando Ineos (con más hombres) y Deceunick (que aún le quedaba algún gregario). Suponemos que sería para imprimir un ritmo duro a Alaphilippe, aunque la casualidad que fue cuando atacó Landa, que podría haber sacado más tajada sino hubiera tirado el equipo holandés.



Simon Geschke (CCC) atacaría, uniéndose después con él Simon Yates (ya que su hermano perdió toda opción de la general), con un cuarteto perseguidor: Bardet, Quintana, Reichenbach y Lennard Kamma, aunque no conseguirían recortar y se les uniría más corredores, entre los que estaba Landa, que pasó a tirar y a quedarse solo, cortando a un Quintana sin fuerzas. Yates hacía lo propio y cortaba a Geschke, quedándose el inglés en cabeza a un minuto y pico de Landa y a dos minutos y pico del pelotón.


David Gaudu y George Bennet trabajarían para el grupo de los gallos, ya con muy pocas unidades. A falta de 6 kilómetros a meta Pinot atacó, llevándose a Bernal, Buchmann y a Alaphilippe, con todos los demás sin poder seguir la rueda (Urán, Thomas, Valverde, Kruisjwijk). Pinot hacía hueco con Thomas pero no se quitaba al líder, así que demarró en diferentes ocasiones sin recibir un relevo, dejando primero a su compatriota, y luego a una dupla formada por Bernal y Buchmann. Al ser cogido por el grupo de Thomas, le dejaron la responsabilidad a Julian Alaphilippe, tras el cual le demarraron todos los que iban con él, viendo la primera debilidad real de Alaphilippe.




Quedaban 2 kilómetros cuando Pinot cogió a Landa que pudo soldarse a su rueda, aunque no tendrían tiempo de coger a Simon Yates, que consiguió su segunda etapa en este Tour (y salva los muebles del Mitchelton Scott). Pinot segundo y Landa tercero se llevarían las bonificaciones y esperaban ver el tiempo ganado respecto a los demás. A 18 segundos de Pinot, llegarían Buchmann y Bernal. A 49 (también de Pinot) llegaría Thomas, Kruisjwijk y un gran Valverde, que sigue mostrando que está en forma para estar con los gallos. El maillot amarillo llegaba con 1:16 de retraso con el francés y algo menos con el resto, mostrando el primer día de debilidad real del francés.



Análisis:


La general queda abierta por parte de Alaphilippe y Thomas, que empiezan a mostrar un punto flaco y que hace que se le suban los enanos con Pinot como el mejor escalador, y con Bernal intentando revertir el rol en Ineos (vuelve a ser baza del equipo y más con la duda generada por el galés en la alta montaña). Más de uno habrá apuntado la etapa 18 para intentar hacer que pierda el resto de la ventaja Alaphilippe, la única etapa donde podría perder mucho tiempo, aunque claro, también te tiene que responder tu líder (Ineos, Jumbo Visma y Groupama FDJ).


Kruisjwijk y Buchmann son los tapados de la general, uno con demasiado equipo y que no ha usado bien en las etapas precedentes, y el otro al revés, sin equipo para capaz de aguantar siendo regular (elemento que le ha faltado en otras grandes vueltas). Por último, los Movistar que recuperan con Landa, que sueña con un podio ahora más probable y que si siguen las sensaciones como ayer (y como en el Giro), el equipo azul tendrá protagonismo e intentarán ataques desde lejos.



Hoy día descanso y el martes la última etapa "llana" (junto la de los Campos Elíseos). Esos cuatro días serán la traca final, donde las fuerzas ya van justas y donde hay terreno explosivo con etapas cortas y otras etapas con más de 200 kilómetros. El Tour se lo ha dejado todo para el final, aunque esperemos que los corredores no se guarden para las etapas posteriores y lo den todo, día a día.

 
 
 

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