Un tríptico de las Ardenas inusual
- Vueltómano
- 23 abr 2018
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Las tres clásicas de cotas para corredores explosivos no tuvieron los finales de los últimos años, soprendiendo con un ciclismo exclusivo de ataque. El equipo ganador de éstas carreras y de toda la primavera no ha sido otro que el Quick Step, que con 27 victorias de trece/catorce corredores distintos ha dado clases de dominio y estrategia.

Amstel Gold Race
Con un final como años anteriores, después del cambio del Cauberg unos kilómetros antes y dejando de ser la última cota para ser la antepenúltima, la carrera se vivió a falta de muchos kilómetros a falta de 40 o 50 kilómetros de meta. Se creaba un gran grupo de unos 30 corredores con muchos favoritos incluidos, como Majka, Nibali, Gilbert etc. que consiguieron hacer brecha y poder poner en riesgo al pelotón, que Movistar trabajó durante toda la carrera para mantener la ventaja respecto a los fugados (también Dimension Data puso algún hombre). El movistar se quedaba a más de 20 kilómetros para meta con solo un gregario a disposición de Valverde: Mikel Landa. Este hecho de carrera, resultaría determinante para la Flecha como para Lieja, buscando desgastar al equipo del favorito, aprovechando esa reducción a 7 corredores que introdujo la UCI.
El vasco hizo un trabajo inconmensurable de gregario, mostrando piernas, cerrando cortes, disminuyendo la ventaja con los escapados, sufriendo las cotas para no descolgarse y sabiendo esconderse para recuperar en algunos momentos clave. Gracias a ello, se consiguió la neutralización de la mayor parte menos de 5 corredores entre ellos Nibali. A Mikel se le acababan las fuerzas y el Movistar lo sabía, por lo que tenía que atacar Valverde para hacer una selección y poder llevar mejor la carrera, lo que no sabían es que un combativo Sagan pasaría en el grupo de cabeza. Fueron los que más colaboraron para tirar del grupo perseguidor, ya que algunos se escaqueaban de los relevos a sabiendas de éstos dos gallos difíciles de soltar. Y ahí fue cuando Astaná hizo su movimiento táctico, mandó tirar a uno de ellos y algún kilómetro después cuando se quitó y se organizó un parón, el ataque de Michael Valgren para ganar a su compañero de fuga Kreuziger que acabó segundo (recordemos que ya ganó de modo similar la Omploot). Gasparotto que demarró en un ataque posterior consiguió algunos metros acabando tercero en el podio. Justo después del italiano, llegaron los favoritos con Sagan en 4º lugar y Valverde en el 5º, con Wellens, Alaphillpe y Fuglsand con ellos. Destacar la 9º y 10º posición del joven Craddock del Education First y del veterano Jelle Vanendert que a la postre realizaría un gran tríptico.

Flecha Valona
Mismo guión de carrera, pero con 200 kilómetros en vez de 250 y con un final en el muro de Huy que sí era determinante para la victoria (en comparación al Cauberg). Esta vez Landa trabajó menos en los momentos finales, ya que desapareció en el paso por una de las cotas y Valverde se quedó solo. Esta vez, varios equipos ayudaron a mantener las diferencias con cabeza, incluso cuando un Schachman se marchó en cabeza y Quick Step pasó a no trabajar (al final fue el guión de la Lieja).
Parecía que la carrera fue más dura que otros años, con grupos muy reducidos y demarrajes por parones, algo típico de las clásicas. Y se llegó a Huy. El alemán del Quick Step partía con ventaja pero a pocos segundos del grupo, en el que también se encontrababan Michael Matthews, Vanendert, Wellens o Henao.
Y Alaphilippe que ya había perdido varias carreras ante Alejandro buscó una táctica para su victoria, aprovechando la estrechez de la subida y lo difícil que es adelantar. Valverde se resguardó un poco, yendo a rueda en tercera línea, mientras escapaban Henao, Bardet y posteriormente, Wellens. Al belga salió Alaphilippe que lo aprovechó como un lanzamiento, mientras miraba hacia atrás y veía a Valverde tapado por otros corredores. Y demarró, respondiendo también el murciano pero solo mantenía el hueco de 30 metros que les separaba, y reventando al murciano que conseguía la segunda plaza. El francés demostró piernas sin dejar de pedalear en el esprint (en el que muchos se dejaban llegar) e incluso no celebró efusivamente, vaya parecía que ni si quiera había ganado.

Lieja Bastogna Lieja
Cuarto monumento de la temporada, en el que se intuían muchos ataques para descomponer al Movistar. No fue así y dejaron margen a los fugados y sin ataques hasta la cota de La Roche Aux Faucons con demarrajes de Gilbert y Henao que abrieron algo de hueco para ser neutralizados. A falta de 20 a meta saltó Jungels, con un parón atrás debido a las reducidas fuerzas de los corredores y sin ninguna ayuda de gregarios. En ese grupo también estaba el francés Alaphillpe realizando de rol secante, cerrando los ataques que se producían desde atrás. Esos ataques acercaban a la cabeza, por ejemplo como el arreón de Valverde al que nadie salió, cogió unos metros y desencadenó un acelerón de aupa en la carrera. Pero después llegaban los parones y se veía rodar como una moto en el llano al luxemburgués, que pasó muy bien a ritmo por Saint Nicolas para llevarse la victoria en solitario.
El podio lo completaban el canadiense Woods, y Romain Bardet, que demarraron a falta de poco. Después entraría el gran grupo con Alaphilippe a la cabeza, seguidos por los italianos Gasparotto, Pozzovivo y Formolo, que se resguardaron en el grupo de elegidos para el esprint final. Valverde desfondado en el último kilómetro, acabó fuera del top ten, que empieza un periodo de descanso merecido después de una gran primavera sin guinda final.




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