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Mads Pedersen gana en un mundial atípico

  • Foto del escritor: Vueltómano
    Vueltómano
  • 29 sept 2019
  • 4 Min. de lectura

Muchas sorpresas en este mundial, donde la meteorología ha sido una clave, multiplicando la dureza de la misma. Entre caídas, abandonos y pájaras, Mads Pedersen (Trek) ha conseguido una victoria sorprendente, siendo el primer maillot arcoiris para Dinamarca de toda su historia en la categoría élite.


Claves

La primera sorpresa fue antes de la carrera, con la modificación del perfil de la etapa por parte de la organización. Se quitaban dos de las tres primeras subidas (aproximadamente 50 kilómetros), aunque se añadirían 2 vueltas más del circuito final. Las carreteras inundadas fueron los argumentos para el cambio, que claramente cambiaban el perfil de los posibles ganadores, pasando de más escaladores a más clasicómanos y rodadores.

El otro factor clave como decimos fue el tiempo, que ponía peligro en la carretera, además de afectar a los corredores más finos y a los que no están tan acostumbrados a las inclemencias del tiempo, que apareció durante casi toda la carrera.


La prueba

Escapada del día de calidad, con nombres ilustres, cosa que normalmente no suele pasar en estos días de mundial. Primoz Roglic, Nairo Quintana, Richard Carapaz, Jan Polanc, Cort Nielsen, Alex Howes, Petr Vakoc, Maciej Bodnar, Hugo Houle, Silvan Dillier y Jonas Koch.


Pasaban la única cota que quedaba (3 kilómetros al 5%) y nadie se quedaba. Australia, Holanda y Francia controlaban a los escapados, que tenían 2 - 3 minutos de renta. Alguna caída y el paso por una zona inundada hizo que el pelotón bajara el ritmo, yéndose a la máxima diferencia para los escapados con 4 minutos y medio.

Faltaban 170 kilómetros, cuando comenzaban las retiradas. Kiriyenka, Teklehaimanot, Bevin, Berhane, Owsian o Coeetze fueron los primeros en caer. 10 kilómetros después y por problemas estomacales, se retiraba la segunda baza en teoría de España: Iván García Cortina. Las confusiones para detectar a los corredores eran notables, ya que además de diferentes chubasqueros, había alternancia de ropa, mezclando el uniforme de la selección y el de su equipo, existiendo diferencias a pesar de ser de la misma selección.


Faltaban 125 kilómetros (ya en el circuito) y aparecía otra sorpresa: Caída de Philippe Gilbert, junto a Langeveld y Arndt. El corredor belga se quedaba quejándose de su parte derecha, con Remco Evenepoel que se quedaba esperando a su veterano compañero. Perseguirían durante una vuelta, mientras Dinamarca aumentaba el ritmo, aunque abandonarían después tras perder tiempo. La carrera se seleccionaba e incluso se partía el pelotón, reduciendo la ventaja con los escapados progresivamente.


Pasaba otra vuelta y otros tantos corredores que se retiraban, entre ellos los escapados que ya habían sido cogidos. Dan Martin, Boivin, Narváez, Van Endem, Carapaz, Roglic, Tratnik o Poljanski se bajaban de la bici. Se mantenía el pelotón compacto, tirando Visconti y Cavagna, controlando para sus líderes. En la siguiente vuelta se bajaba el actual campeón, Valverde, con Jungels, Mohoric, Evenepoel, Asgreen o Castroviejo.


Faltaban 57 para meta cuando se produjo un ataque: Craddock y Kung tiraban para delante. Abrían hueco de 20 segundos y las selecciones se ponían nerviosas. Pedersen y Teunissen hacían lo propio y Moscon por detrás, que conectarían con cabeza, cuando Craddock se quedaba. Bélgica lo intentaba y no llegaba a conectar, con Francia aún guardándose y una España casi muerta (le quedaban los Izagirre, Erviti y un desfondado Soler).


Llegaba la cota tirando Gallopin del grupo y Van Der Poel atacaba, con Trentin y Alaphilippe a rueda. El italiano no se quedaba a rueda y contraatacaba, con Alaphilippe mirando atrás sin poder seguir el ritmo. Como Teunissen se quedó, ya quedaban 5 en cabeza, con Van Der Poel, Stefan Kung, Mads Pedersen y dos italianos: Moscon y Trentin. Por detrás saltarían Betancurt, Gorka Izagirre y Skujins, que estuvieron muy cerca de contactar, pero por delante relevaban todos y no pudieron hacerlo (con Bélgica tirando con Naesen y con Francia guardada).

Van Der Poel hacía unos relevos demasiado fuerte, además de hacer demasiados aspavientos con el cuerpo, lo que indicaba que estaba en sobre esfuerzo (respecto a sus compañeros). El tiempo dio la razón y el holandés se quedaba literalmente parado en uno de los repechos, perdiendo la distancia de 1 minuto con el pelotón que quedaba en un kilómetro. Sopresa para todos, aunque es verdad que él está más acostumbrado a carreras de corta duración y no las 6 horas bajo la lluvia que llevaban los corredores.

La victoria parecía segura por delante, con dos bazas para italia, frente a dos especialistas de la contrarreloj, Pedersen y Kung. Estos dos, tenían además menos velocidad teórica en el esprínt, por lo que si Moscon contralaba, la victoria era segura de Trentin (que se le veía muy bien, sobre todo en las subidas cortas).


Diez kilómetros y la ventaja se mantenía, con Alemania tirando con Politt, con el posterior ataque de Sagan, con Valgren secando. Llegaba la última subida y Kung lo daba todo en cabeza. Gracias a eso, pudo descolgar a Moscon, dejando cortado por momentos a Pedersen y que no lo hizo porque Trentin no le daba continuidad. Pedersen se agarraba y empezaban a tirar tanto él como Kung, con Trentin a la espera, ya que su compañero estaba cerca.


Poco después, Trentin colaboraba con los demás, a sabiendas todos de que tenían medalla asegurada. Parecía que los croners lo estaban dando todo en los relevos, dudando en el orden en que acabarían en el podio, con Italia en el Oro. Llegó el último kilómetro con Pedersen primero, Trentin en el medio y Kung detrás. Arrancó Trentin el primero con Pedersen a su rueda, aunque dos segundos después dejó de pedalear desfondado, dejando vía libre al danés para su coronación. Kung tampoco tuvo más y llegaría tercero. Por detrás, Moscon 4º, con un quinto para Sagan, sexto para Valgren, séptimo para Kristoff (ganó el esprínt del grupo), octavo Avermaet, noveno Gorka Izagirre y décimo Rui Costa. Van Der Poel tuvo arrojo y terminó la carrera, a 10 minutos y 52 segundos.

Primera victoria en categoría élite para Dinamarca en la prueba en línea de un mundial, con un chaval de tan sólo 23 años, que ya consiguió un segundo puesto en el monumento de Flandes. No tan contento Matteo Trentin, que ha visto la victoria muy cerca, aunque seguro que no iba tan bien como parecía, porque casi todos confiaban en su victoria. Gran puesto también para el suizo Stefan Kung, atacando desde lejos (57 de meta) y aguantando a los que venían por detrás, aunque no escondió y tomaba la responsabilidad en los relevos (además de descolgar a Moscon).


 
 
 

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