La crono acongoja a los gallos; Simon Yates por fin aparece
- Vueltómano
- 18 jul 2019
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Etapa que nos ha defraudado al no haber ningún movimiento de los gallos (ni si quiera los que andan lejos). Lo único bueno ha sido la formación de la fuga y el desenlace final de los que lucharon por la etapa.

La escapada ha sido muy luchada, de hecho se ha formado después del kilómetro 40 de etapa. Al final han sido 40 corredores los que han podido desembarazarse del pelotón, incluyendo a todos los equipos menos Ineos, Groupama FDJ y Katusha (que lo intentó con Mads Wurtz pero al final no enlazó) Bonifazio y Dennis se retiraron al comienzo de la etapa por diversos problemas.
Entre los 40 corredores había de todo: esprínters como Sagan o Colbrelli, rodadores como Cortina, Van Avermaet o Stuyven o más escaladores como Simon Yates, Tiesj Benoot, Peio Bilbao, Gregor Muhlberger, Rui Costa, Dylan Teuns, Calmejane, Nicolas Roche o Mathias Frank (entre otros).
El grupo de esprínters donde Sagan tiraba mucho, terminó la etapa al pasar por el esprínt intermedio, donde Sagan se impuso a Colbrelli y Kristoff. Posteriormente, en la subida al Peyresourde, empezaron a verse las primeras selecciones de corredores, donde Calmejane atacaba en solitario y abría un hueco de 40 segundos, con Sunweb llevando el peso de la persecución, ya que tuvo hasta 4 hombres en la escapada. La fuga que comenzó con casi 4 minutos antes de comenzar el puerto, añadió dos minutos más a su renta, viéndose que el pelotón no iba a perseguir en ninguna medida. Wellens consiguió los puntos en la cima, arrebatándoselo a Calmejane por centímetros.
Simon Clarke, que cumplía 33 años, saltó a por el francés (ya con menos ventaja) y le llegó a rebasar quedándose en cabeza en solitario. Trentin también se vería combativo, aunque el grupo final estaría marcado por tres corredores: Simon Yates, Peio Bilbao y Gregor Muhlberger, que abrirían hueco en los últimos kilómetros, sacando más de un minuto al grupo perseguidor de una decena de unidades.
En la volata final Yates fue el más listo, ya que se adelantó para tomar la última curva a algo más de 200 metros, con Bilbao a su rueda y Muhlberger que se quejaba porque el de Astana le cerró la puerta. Lógicamente, el británico tendría algo de ventaja por arrancar antes, aunque Bilbao se salió de la aspiración aunque le faltó un poco de fuerza para imponerse al gemelo. Ha sido la primera vez que se ha visto a Simon Yates delante, ya que ha estado todo el Tour detrás, incluso quedándose antes que corredores mucho menos escaladores. Intuíamos que se estaba guardando para ayudar a su hermano, aunque por las condiciones de la etapa ha podido demostrar que está bien, por lo menos para aparecer por la cabeza del pelotón.

Por detrás no pasó nada, y el pelotón llegó a 9:35. Suponemos que los gallos se han guardado fuerzas pensando en la contrarreloj o por la distancia que había después de coronar el segundo puerto y meta (aunque con gregarios se podía haber hecho algo). Esperemos que mañana no se rompa la carrera y que el sábado y domingo nos regalen algo de espectáculo, porque el Tour de Francia está siendo la peor de las 3 vueltas desde hace algunos años.




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